Abonos para enriquecer el suelo

Icono IDevice Pueden ser naturales o químicos

Preparación de una abonera
El estiércol no debe nunca utilizarse fresco, pues al fermentar produce elevación de temperatura y podría quemar las plantas. Es necesario destinar un pequeño lugar para amontonar el estiércol de caballo, vaca, cerdo, oveja, aves, etc., los desperdicios de la casa, las hojas que caen de los árboles, el pasto que se junta por diversos motivos, la ceniza del fogón o la churrasquera y todos los deshechos de cualquier clase que a veces se juntan. A estos elementos agregarles un poco de tierra y cal, removerlos. Repetir la operación con intervalos de 8 a 10 días. Al cabo de unos meses tendremos una tierra humífera muy rica en sustancias orgánicas que servirá para enriquecer nuestra huerta.
(Como indicación general podemos decir que se necesitan 4 kg. de abono natural por m2).
Abono químico
Es el preparado en el laboratorio de acuerdo a las exigencias de las tierras y los cultivos.
Para usarlo es conveniente informarse con el técnico agropecuario del lugar, que indicará cantidad y calidad de acuerdo a los elementos en juego: tierra y hortaliza.



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